domingo, 14 de mayo de 2017

"Ser médico es fácil"



A raíz de algunos comentarios escuchados y leídos, en pasillos hospitalarios y en medios de información, referidos a la vocación y trato de algunos profesionales de la salud, se nos ocurrió publicar algo escrito por uno de ellos.
Este post está extraído de la revista Ciencias de la Salud, cuya tapa están viendo y nos gustó mucho el enfoque acerca del Humanismo Médico, realizado en su editorial por el Prof. Dr. Ricardo Znaidak.



HUMANISMO MÉDICO


Prof. Dr. Ricardo Znaidak


Hace poco leímos una noticia en la cual se informaba que “según una encuesta de Unicef, miles de bebés prematuros morían sin los padres a su lado”. También escuchamos frecuentemente frases como: “los informes en esta Terapia Intensiva se brindan de 13 a 13:30hs. lo lamento, venga mañana”, o “ el Doctor ni siquiera me dio la mano para saludarme”, o “casi no me revisó, me atendió en 5’ y me dio la receta para hacerme una Resonancia” y…cuántas más?. Haciendo un poco de Historia, allá por el siglo V a.C, Hipócrates en su Cuerpo Hipocrático, escrito entre el 420 y 350 a.C., generó una imagen ideal del médico y la medicina. Esta última era una medicina ética, respetuosa del paciente, de su entorno, de su vida, de sus secretos profesionales, transformándose en una profesión casi de inigualable dignidad. A esta concepción de la medicina, San Lucas le sumó la caridad y la compasión para con el enfermo. Philippe Pinel (1745- 1826) logró, como médico, devolver la dignidad al paciente psiquiátrico, desterrando la violencia física y los castigos de los centros psiquiátricos en Francia. Francis Peabody (1881- 1927) fue un clínico estadounidense quien fue famoso por su  frase “el secreto del cuidado del paciente, consiste en preocuparse por el paciente”. No podemos dejar de nombrar a Pedro Laín Entralgo (1908-2001), quien transformó el paciente en “ser humano”, la relación médico-paciente en una relación interpersonal y, sobre todo, en una relación de ayuda. Siempre decía que las especializaciones provocaban en el paciente una “mutilación antropológica”. Por supuesto, a lo largo de la Historia, la lista de médicos humanistas resultó más que importante, baste con nombrar a Rudolf Virchow, William Osler, Karl  Aschoff, entre otros.
Luego de este brevísimo resumen histórico, cabría  preguntarnos: …si hace más de 2000 años ya existía la preocupación por el ejercicio profesional y el humanismo médico, ¿no se debería haber evolucionado mucho más en dicho sentido que en el avance tecnológico?, ¿por qué hoy, en pleno siglo XXI, estamos preocupados más que nunca por la deshumanización del acto médico? Tal vez la explicación más acertada a dichas cuestiones se encuentre en que en los últimos 60 años algunos, pero no todos, los profesionales médicos, adheridos aún al modelo racional cientificista y médico hegemónico y despojados de sensibilidad humana, han perdido la imagen humanista que los identificó con el modelo hipocrático durante milenios, para ser considerados como simples técnicos, ávidos de reconocimiento económico y profesional. La formación humanística de los profesionales médicos, a mi modesto entender, se logra transitando un largo camino: la vida. En sus inicios la responsabilidad pasa por nuestros padres, por la familia y gracias también a nuestros Maestros del nivel inicial. Luego se suma la responsabilidad de nuestros Profesores del nivel Medio de Educación y finalmente, en este caso la más importante, la que nos enseñan, pero fundamentalmente nos transmiten nuestros Maestros en las Escuelas de Medicina, como en nuestra Institución. En esta instancia, se apunta a un modelo humanístico a partir de la concepción del paciente como un ser biopsicosocial, de la relación médico-paciente como un contexto, de la historia clínica centrada en el paciente y por sobre todas las cosas bregando con el ejemplo, todo lo cual permite construir la arquitectura del profesional de la salud sobre cualidades fundamentales como la sabiduría, el respeto, la bondad, la compasión, la solidaridad y la integridad. El humanismo en la medicina debe ser una forma de vida y para lograrlo debemos realizar una profunda reflexión, tanto individual de los profesionales de la salud, como a nivel social en referencia a la industria farmacéutica, obras sociales, aseguradoras, etc. De manera de lograr que el único interés y objetivo común de todos y cada uno de nosotros, sea el bienestar humano, teniendo en cuenta además que la razón de ser del acto médico no puede ser otro, que el amor al prójimo. ¿De quién depende, sino de nosotros, educadores y profesionales de la salud, llevar adelante esta gesta?
Finalmente deseo compartir con ustedes unas estrofas del Dr. Antonio Armando Lara,
de su poesía:

Ser Médico es Fácil:

Me pides muchacho aclare tus dudas,
que como fantasmas te acosan y apuran.
Seguro que esperas respuestas maduras
que alumbren a "giorno" tus sombras oscuras.

Se bien lo que quieres y ansío ayudarte,
porque esas dudas remozan mi sangre,
ya que fueron mías al querer graduarme,
algo, poco o mucho tengo que brindarte.

La ruta es muy larga, casi inalcanzable,
es siempre exigencia, permanente darse;
pensar en los otros, comprender, amarles,
sentir sus dolores, sufrir en su carne.

Ser timón y guía en cada percance,
responsable pleno, de sus desenlaces.
Ser hermano, amigo, confesor o padre,
tumba de secretos que jamás violares.

Calmante de angustias, dolores o hambre,
curioso obsesivo que explora incesante,
el cuerpo, la psiquis, el mundo o el aire,
sin renunciar nunca a beneficiarles.

Que el fin del balance no pueda acusarte,
que tu meta sea siempre un semejante,
sin nombre, sin cara, al que te entregaste,
con toda tu ciencia, tu atención y tu arte.

Recibir por pago lo que no soñaste,
los ojos llorosos de una pobre madre,
que rogando al cielo pretende expresarse,
y lágrimas tiene, solo para darte.

Ya ves mi muchacho, no te me acobardes,
vocación ya tienes, completa el bagaje,
junta valentía, honradez, coraje,
y verás entonces: ser médico...es fácil.


ANTONIO  ARMANDO LARA




Fuente:
La revista Ciencias de la Salud es una publicación Oficial del Instituto Universitario de Ciencias de La Salud. Fundación H.A.Barceló

Muchas gracias!!!