lunes, 28 de noviembre de 2016

El niño descalzo

Cuento navideño francés

Pierre era un niño que había perdido a sus padres y vivía con su tía, una mujer muy egoísta y avariciosa. Ella nunca le demostraba cariño. Ni siquiera le felicitaba por su cumpleaños. El pequeño, sin embargo, tenía un corazón bondadoso. Su tía era tan avara, que desde hacía tiempo no le compraba zapatos. Pierre se tallaba él mismo unos zuecos con un poco de madera. 
El 24 de diciembre, Pierre estaba muy nervioso, ya que sabía que esa noche vendría Papá Noel. Esta deseando llegar a casa para dejar sus zuecos junto a la ventana. Sin embargo, al salir de la Misa del Gallo, Pierre vio a un niño muy pobre que tiritaba de frío en un rincón de la acera. No tenía zapatos y vestía de blanco. A Pierre le dio tanta pena, que se quitó uno de sus zuecos y se lo ofreció al niño.

Al regresar a casa, la tía de Pierre se enfureció al verle. 

- ¡Ya has perdido uno de tus zuecos!-le gritó al niño- Ahora querrás tallar otro con uno de mis troncos para la chimenea. ¡Me lo tendrás que pagar! Por malo, esta noche en lugar de Papá Noel, vendrá el tío Latiguillo y te traerá carbón. 
Pierre se fue muy triste a su cama. Pero antes dejó el zueco que le quedaba junto a la chimenea. 
Al día siguiente, Pierre se llevó una gran sorpresa. Se levantó muy temprano, porque apenas podía dormir, y junto a la chimenea descubrió todos los regalos que deseaba recibir: abrigos, ropa nueva, zapatos, cuadernos para el colegio y algún juguete. Pierre fue corriendo a la ventana y al mirar al cielo, descubrió el trineo de Papá Noel que se alejaba. A su lado, viajaba un niño vestido de blanco. El niño al que le regaló su zueco. ¡Era el niño Jesús!

Preparando nuestros corazones para festejar el nacimiento de Jesús

sábado, 19 de noviembre de 2016

¿Será el 2016 el año más caluroso de la historia?

Hola gente!

Este artículo me pareció muy importante y por eso lo republico.
Espero que siendo este blog estrictamente social y apolítico, citando la fuente no cometa ninguna infracción o delito.

La Organización Meteorológica Mundial alertó sobre “un largo periodo de calor extraordinario”. En el hemisferio norte las temperaturas rompieron récords. ¿Qué ocurrirá en la Argentina?

2016 puede convertirse en el año más caluroso de la historia
En el mes de agosto, se batieron los récords de temperatura registrados hasta el momento en los océanos Pacífico e Índico, según datos de la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas, y en todos los continentes del planeta en comparación con años anteriores, según informó la NASA. La temperatura a nivel global fue 0,16 grados centígrados más cálida que el anterior récord registradoen ese mes, que había sido alcanzado en el mes de agosto del año 2014.
La Organización Meteorológica Mundial mide mes a mes la temperatura mundial y la compara con el mismo periodo de años anteriores, y, por lo que se prevé, el 2016 podría llegar a ser el año más caluroso de la historia -por lo menos desde que existen registros, desde el siglo XIX- a menos que diciembre sea inusualmente frío, lo que es altamente improbable.
"Hemos sido testigos de un largo periodo de un calor extraordinario que está destinado a convertirse en la norma", explicó el secretario general de la WMO Petteri Taalas a El País de España.
"En lo que va de año, todos los récords de temperaturas altas han sido pulverizados", analizaron desde WMO. Es que, según datos de la NASA, la temperatura del mes de febrero batió un nuevo récord, y la media en toda la superficie de la Tierra fue 1,35 grados centígrados más alta al promedio de los meses de febrero del periodo que arranca en 1951 y finaliza en 1980. El 2014 fue el más caluroso desde que existen registros, pero el 2016 está a punto de coronarse como el vencedor. Pero, según el secretario general de la WMO, esto se volverá moneda corriente.
La temperatura a nivel global fue 0,16 grados centígrados más cálida que el anterior récord registrado.
Argentina, la excepción
En Argentina, en cambio, no se prevé un verano más caluroso de lo habitual. Según el Pronóstico Climático Trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que cubre los meses de noviembre y diciembre del 2016 y enero del 2017 habrá "mayor probabilidad de ocurrencia de temperatura superior a la normal en toda la Patagonia y región de Cuyo; superior a la normal o normal en el NOA y centro del país; Normal o superior a la normal en el centro-este, norte y noreste del país".
Sin embargo, Cindy Fernández, meteoróloga del SMN, explicó a Infobaeque lo más probable es que las temperaturas en el país entren en la categoría de la normalidad: "En Buenos Aires, por ejemplo, hay un 40% de probabilidades de que las temperaturas sean normales y un 35% de que sean superiores. Este año la Argentina fue una excepción a lo que pasó en casi todo el mundo. Nuestro país junto con otras zonas como Groenlandia o el este de Canadá presentaron temperaturas inferiores a las normales".
"De enero a octubre, en el centro y norte del país la temperatura fue inferior a la normal. En el norte de Córdoba se estuvo 2 grados centígrados por debajo de la media. La excepción fue la Patagonia, que presentó anomalías positivas", aseguró la experta, quien manifestó que este fenómeno de elevadas temperaturas que se vió alrededor del mundo este año no llegó al país por cuestiones de circulación de la atmósfera. Lo que hizo que este año sea más frío de lo habitual es que las temperaturas máximas estuvieron por debajo de lo normal. Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires, hubo 104 días en los que no se superaron los 20 grados centígrados, un hecho bastante inusual.
El Pronóstico Climático Trimestral del SMN se realiza sobre la base del análisis de las previsiones numéricas experimentales de los principales modelos globales de simulación del clima y modelos estadísticos nacionales, sumado al análisis de la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas. Por supuesto, se trata de pronósticos, aunque "no hay señales de que este verano sea excesivamente cálido", según adelantó la meteoróloga. Pero no descarta el azote de las olas de calor, que son fenómenos normales durante los meses veraniegos.
Calentamiento global, un fenómeno preocupante
El cambio climático, fenómeno desprendido de las consecuencias de los gases de efecto invernadero que provocan el proceso natural de las elevadas temperaturas, se convirtió en el "principal problema de este siglo", según anunció el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, en el Acuerdo de París. Una de sus consecuencias, el calentamiento de la masa oceánica está provocando estragos a nivel global.
Taalas advirtió sobre las consecuencias que el aumento global de la temperatura está teniendo en el planeta: "El calor en las latitudes altas está siendo especialmente destructivo para la masa de hielo ártico y la capa de hielo de Groenlandia. Las altas temperaturas en los océanos están agravando la destrucción de los arrecifes de coral".

De esta manera, uno de sus efectos es la posible desaparición de la Gran Barrera de Coral, una de las siete maravillas naturales del mundo. Se ubica en el mar del Coral, frente a la costa de Queensland, Australia. Cuando se la observa desde la distancia, es posible comprender su magnitud. Se extiende a través de 2.600 kilómetros, es más grande que la Gran Muralla China y es el único ecosistema visible desde el espacio, rico en especies marinas, que está compuesto de 3 mil sistemas individuales diferentes de arrecifes y cayos de coral.

La mitad de este arrecife ya no existe debido a tres décadas de agua oceánica cada vez más cálida, contaminación, desarrollo inmobiliario en las costas y la aparición de especies invasivas y agresivas. Lo mismo ocurre en la Antártida con el pingüino adelaida (Pygoscelis adeliae), una de las dos especies del ave no voladora nativas del continente antártico, cuya supervivencia se ve amenazada por las consecuencias del cambio climático.


Y esto se repite en el Ártico. El Centro Nacional de Datos sobre Hielo y Nieve de Estados Unidos anunció que en septiembre se alcanzó la extensión mínima de superficie helada en el Ártico, con 4,14 millones de kilómetros cuadrados. "La extensión de hielo del Ártico en el apogeo de la temporada de deshielo en verano ahora cubre un 40% menos de superficie que a finales de la década de los 70 y principios de los 80", explicaron desde la WMO.