sábado, 19 de septiembre de 2015

"Barrabás sigue libre" de Don Pedro Benitez



Nuevamente la alegría inmensa de compartir con todos ustedes esta reflexión poética
de nuestro querido "Poeta de Dios", Don Pedro Benitez, desde su querida Bahía Blanca y junto a su inseparable compañera Isolina.
Esta poesía la extraje de su último libro "Siempre habrá luz", de reciente edición y uno de cuyos ejemplares me envió gentilmente para enriquecer nuestro espíritu con su otoñal y cristiana sabiduría.
Muchas gracias Don Pedro y Sra. por este regalo invalorable.

       



 "Barrabás sigue libre"

¡A ese no! ¡Suelta a Barrabás!
Y Barrabás era un bandido.
                                 La Biblia.

Barrabás sigue libre bajo fianza
de la junta suprema de su tiempo
y el aval de un fugaz poder de turno...

Suelta a Barrabás...sigue consintiendo
la  inoperancia que dirige el mundo.
Suelta a Barrabás...Mientras los pueblos
hoy dicen ¡Nó! Mirando hacia el futuro,
clamando por justicia aunque parece
que los poderes se han vuelto sordomudos.

Pero la efervescencia de la vida
aumenta y pareciera desbordarse,
si las juntas supremas y gobiernos
no la escuchan...Y como ayer sus fallos
sigue excarcelando a los culpables,
transformando la vida en un calvario.

Suelta a...¡No!...
                           Vuelve a insistir la calle
quizá recordando aquella frase
de Quien fue condenado injustamente,
y perdonando, dijo a los poderes
del mundo..."...no saben lo que hacen."

No saben lo que hacen...
                                       ¿Hoy tampoco?
Ya es hora de saber, y hacer justicia,
y ejercer sin presiones la verdad,
para que haya menos barrabases
y más hacedores de la paz.


lunes, 14 de septiembre de 2015

"CURA BROCHERO" "ANUNCIO DE SU SANTIFICACIÓN"

Con enorme alegría y emoción, como brocheriano, comparto con ustedes estos videos que publicó mi hermana brocheriana Rosa, para que todos los que tenemos fe y esperanza en Dios, nos alegremos por nuestro primer Santo 100% argentino. Dios los bendiga a todos!!!




video




*************************************************************************************************************************************************
video



martes, 1 de septiembre de 2015

"Una Lección Celestial"



                                  
                                     
                                   Manuel Ibarra 


Venezolano, docente, poeta y escritor, nacido un 18-09-1961. Su pasión por la escritura se remonta a los primeros años del Colegio. Tiene en su haber tres novelas inéditas, su preferencia es el cuento infantil, muchos de los cuales como (La abeja campeona/La carreta etc), están publicados en Internet. Desea a grandes rasgos contribuir con el fomento de la lectura en niños, jóvenes y adultos.
Hoy les presentamos de su autoría "Una Lección celestial"

En el pueblo la Esmeralda, vivía un hombre muy rico y poderoso llamado Dionisio López quien compartía una gran mansión con su hija Laura, rodeado de lujos y sirvientes no trataba a casi nadie en el pueblo, sólo el sacerdote visitaba la casa en contadas ocasiones y aprovechaba las conversaciones para recordarle el principio bíblico de ayudar al prójimo. Cuando Laura creció y cumplió quince años, Dionisio le organizó una gran fiesta, en donde la mayoría de los invitados llegaron de ciudades y pueblos lejanos. Por otra parte hay que señalar que los pobres habitantes de la Esmeralda, en especial el mocho Ricardo, el ciego José y el mudo Lorenzo le tenían aprecio y cariño a Laura ya que esta a diferencia de su tacaño padre, siempre les regalaba ropa y comida. LLegado el día de la gran fiesta, las mesas estaban repletas de manjares, comidas y bebidas de todo tipo y sabores, los invitados se divirtieron de lo lindo y ya entrada la madrugada cuando casi todos se habían marchado, Dionisio quien había comido y bebido más de la cuenta, decidió caminar un rato por los alrededores de la casa, en un descuido resbaló y cayó en un hueco cerca del portón principal de la gran mansión. Por todos los medios trató de salir, agotado y sin fuerzas comenzó a gritar pidiendo auxilio, en esos momentos una persona que transitaba por el camino se le acercó y le dijo: ¡Disculpe señor, quisiera ayudarlo pero no puedo, miré soy mocho de un brazo!.El hombre se alejó del lugar. Transcurridos unos veinte minutos, sintió los pasos de otra persona y gritando le pidió ayuda, el hombre le contesto: ¡Disculpe señor, quisiera yudarlo pero no puedo, soy ciego y uso un bastón para caminar!.Nuevamente ese otro hombre se alejó del lugar. Pasada una hora sintió otros pasos y clamó por ayuda, pero aquel hombre pasó por su lado sin oírlo. Visiblemente agotado se resignó a pasar la noche en aquel húmedo hueco pero entonces los reflejos de la luna le permitieron ver la silueta de un anciano que acercándose al borde del hueco lo saludo llamándolo por su nombre: ¡Hola Dionisio, escuché tus suplicas pidiendo ayuda, vi como se te acercaron un mocho, un ciego y un sordo, personas del pueblo, a las cuales tu por ser rico y poderoso despreciabas, recuerdas que hay que darle una mano al prójimo, tus ojos no veían que a tu lado vivían personas en situación de miseria y tus oidos nunca escuchaban a los que te pedían ayuda, ves como en estos momentos que estas en dificultad, todo ese dinero y lujos no te sirven para nada, espero que hayas aprendido esta lección!. Con lágrimas en los ojos, Dionisio se arrepintió de su mal proceder y ante el desconocido anciano juró por su amada hija, que a partir de ese momento sería un hombre nuevo y de nobles sentimientos. Aquel anciano le dio la mano para que saliera del hueco y cuando quiso darle las gracias, notó que había desaparecido en la oscuridad.


Agradecemos al escritor Manuel Ibarra, el haberse comunicado con nosotros para saludarnos con toda la buena onda y por permitirnos seguir publicando sus hermosos cuentos.