domingo, 25 de agosto de 2013

"Abuela"; por Silvia Chaves

Le damos la bienvenida a una nueva colaboradora de nuestro blog, Silvia Chaves, quien nos aporta su talento y sensibilidad pulsando las cuerdas más íntimas y valoradas de nuestro corazón. ¡Muchas gracias Silvia, por compartir tanto bueno con nosotros!
***************************************************************************************************************- Me gustaba ir a casa de la abuela, especialmente los sábados por la mañana. La abuela iba a la feria, y yo, con ella. Toda una fiesta. De nacionalidad italiana, su corazón y su cuerpo eran generosos. Un delantal la rodeaba por delante y por detrás. Lo usaba solo en casa y se lo quitaba para salir Para llegar. a la feria. cruzábamos el arroyo Napostá, que con mis pocos años me parecía un mar ancho y lejano. De ahí, caminábamos dos cuadras cuidadas por altos paredones y allí estaba: frente a la estación de tren, rodeada de enormes árboles y a cielo abierto, comenzaba la feria. Mi abuela revisaba las lechugas, los ajos y las cebollas como si estuviera en su casa. Saludaba a los feriantes como amigos queridos y charlaba con las mujeres como si fueran de la familia ‘Hola doña Etelvina, vino con la nieta esta vez’. Charlaban sobre el precio del tomate, la enfermedad de los hijos, los dolores del país o los cambios del clima. Me sentía segura y cuidada. No hablábamos mucho pero puedo recordar la manera especial de tomarme de la mano y no permitir que nada malo me ocurriera. Vivíamos en Bahía Blanca y la cercanía con la provincia de Río Negro nos traía unas manzanas rojas grandes como sandías que nunca pude terminar antes de llegar a casa. Yo quería saber y preguntaba a la abuela - ‘¿Cómo de un río negro salen manzanas rojas?’- Y la abuela me respondía: -Es el lugar de dónde vienen... Como si vinieran de Villa Rosas o Ingeniero White, Silvia’ -¡Ah! - respondía yo.
Mi abuela que apenas conocía las letras pero reconocía muy bien los números pues alimentó cinco hijos propios y varios ajenos, me agarraba fuerte de la mano para cruzar el puente y las esquinas y me soltaba al llegar al mundo bullicioso y hospedador, colorido y oloroso de la feria. Un lugar confiable para niñas aventureras, inquietas y gustadoras de manzanas.
Otro lugar geográfico, otro gobierno, otros feriantes. En la Zona Sur del Gran Buenos Aires, hay muchas ferias, de alimentos, de ropa, de libros. Incluso frente al edifico de nuestra iglesia, en Bernal, la calle hospeda una durante varios meses al año. Cuando la recorro, descubro que los temas y los vecinos son conocidos: el precio de los tomates, el dolor de una partida, las próximas elecciones. Ya las manzanas no me parecen enormes y puedo terminar una camino a casa. Disfruto la recorrida de la feria, el barrio tiene aire de familia, de abuelas y nietas, de fiesta. Sólo una cosa me falta, aun después de muchos años: extraño la mano cálida y rugosa de la abuela al cruzar la avenida.





Imágenes extraídas de internet

sábado, 17 de agosto de 2013

"Feliz día para todos los niños"





Si realmente nos interesan y los queremos, luchemos para rescatarlos de la obscuridad que a veces los envuelve por el olvido y el abandono.
Ellos merecen estar llenos de luz, dicha y felicidad.
Recordemos que el día del niño dura un año, no 24 horas. 
 ¡FELIZ DÍA PARA TODOS LOS NIÑOS Y PARA TODOS AQUELLOS QUE LO SIGUEN SIENDO EN UN RINCÓN DE SU CORAZÓN!



sábado, 3 de agosto de 2013

"Cunamoryvos, 4to. cumpleaños"

Para los que amamos a los niños y tenemos la suerte de estar en contacto con ellos diariamente, la vida nos ofrece a cada instante poderosas razones para avalar la consigna:

"HAY QUE DEJARLES UN MUNDO MEJOR" 

Como una forma de rendirle homenaje en este nuestro 4to. cumpleaños,  a esos pequeños y a todos los que nos apoyan, nos siguen, nos critican, nos empujan, nos enseñan, nos brindan su cariño y su respeto, decidimos republicar este momento de la vida real de un padre, su hijita y un niño de la calle, que nos golpeó las fibras más intimas y nos hizo sentir vergüenza ajena.
Quizá a muchos que se sienten solos y/o abandonados, esto les recuerde que "siempre podemos hacer algo bueno por alguien", y que nos demos cuenta que en lugar de quejarnos, a veces con razón y otras no tanto, debemos aprender a valorar a cada ser humano que transite cerca nuestro, comprendiendo que siempre hay alguien a quien ayudar. No solo económicamente, a veces con una palabra, un abrazo, o simplemente dándole la contención fraternal del buen trato, la boca cerrada, y el oído y el alma abiertos.
Todos podemos sentirnos felices cada  día simplemente tratando a todos con respeto y la deferencia que se merece. No seamos parte de la manada desconsiderada que se muestra omnipotente y soberbia ante aquellos que concurren buscando soluciones a sus problemas. En algún momento serán los que estén del otro lado y en ese instante van a comprender, o no,  que todos merecemos buen trato y atención, y no olvidemos que además, "les pagan para eso".
Mas importante que las diferencias ideológicas, culturales, sociales, religiosas o raciales, que tengamos entre nosotros, recordemos siempre que si cada uno aporta lo mejor que tenga adentro, seguro lograremos con esfuerzo, cambiar un poquito nuestro mundo para el bien común.
A  la buena gente, que gracias a Dios son mayoría, les pedimos que no olviden que este es un portal cultural, social, y solidario, que necesita el aporte de todos y cada uno de ustedes, porque "Cunamoryvos, somos todos.
Esta es nuestra humilde manera de decirles:

 ¡GRACIAS! ¡SIGAN APOYÁNDONOS! ¡QUÉ DIOS LOS BENDIGA!

07/082009 "Nuestro 4to Cumpleaños"  07/08/2013
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El cachetazo, un capítulo de la vida real
Al caer la tarde que deja las huellas de un domingo de trabajo, junto a mi mujer y mi pequeña hija de tan solo 3 añitos, bajamos del auto que nos transportaba y caminamos una cuadra por la estación de Gregorio de Laferrere (ciudad en la que vivimos), cuando Magalí empezó a pedir que le hiciéramos upa. Esto era prácticamente imposible ya que íbamos muy cargados con bolsos y un carrito en el cual llevábamos las cosas mas pesadas.Muy caprichosamente (es la palabra justa) comienza a llorar y repetir una y otra vez que quería que la alzáramos, no queriendo cesar en su afán de conseguir su cometido. Cuando ya molestos por la situación ,(sumado al cansancio y lo horrible de trabajar un domingo, cuando ya uno piensa y como sigue esto, estoy podrido, quiero llegar a casa, irme a dormir y no escuchar mas a nadie, que vida de porquería encima aguantar esto, se me parte la cabeza), en ese preciso instante se escucha una suave voz que dice: "no llores mas hermosa, tomá, esto es para vos". Casi como por arte de “magia", Magali paró su llanto y contenta con su regalo siguió camino a casa sin ningún tipo de problema mas. Se preguntarán a que viene esto, ¿De quién era esa suave voz?¿Que le obsequió? Pues para mi asombro y el de mi mujer, era de un chiquito de la calle, todo sucio, de esos que muchas veces por la inseguridad en la cual vivimos, miramos con miedo a que nos haga algo y tal vez dejamos de lado sin darnos cuenta que son víctimas de la cruel realidad que nos toca padecer. ¿Que le dio? Dos Globos plateados, (seguramente de alguna fiesta de 15 o un casamiento celebrado en el salón que estaba a la vuelta), de los cuales, el chico me dijo cuando yo le agradecía ,”no”, si yo los iba a explotar seguro, a ella le van a servir mas, o algo por el estilo, tal vez las palabras no sean exactas pero el significado es el mismo. En ese momento sintiendo que me quebraba solo alcance a chistarle para que volviera y así retribuirle de alguna forma su gesto.
Luego cada uno siguió su camino, nosotros a casa y él quien sabe, en busca de su destino. No pude decir una palabra por varias cuadras, traté de aguantar pero las lágrimas se hicieron de plomo y lograron escapar. Avergonzado (ya que no es mi costumbre dejarme ver emocionado, estupidez tal vez, pero en fin no es parte de esta historia) me adelanté unos metros para que mi mujer y mi hija no me vieran. Y así respirando hondo y tragando saliva, pensaba en todo lo que me venia quejando y mirando al cielo dije: 
"Lindo cachetazo me diste" 
No todo está perdido, el corazón de ese chico es mas grande que su pobreza, que su mala vida, que sus noches sin techo y sus días sin comida, y creo que yo recibí solo un cachetazo, pero allí afuera hay para todos, solo hay que abrir los ojos!! Juro por Dios, en ese segundo en que a uno se le cruza todo por la cabeza, llegué a pensar que era un ángel. Y ¿Quién sabe? Tal vez lo fuera.


 El Marjes!! 
(11-01-10)